Para subirte a la moto el proceso consta de tres fases bien diferenciadas si no tienes experiencia previa. Primero, la teórica (un examen común si no tienes el permiso B, y un examen específico de moto de 20 preguntas). Segundo, las prácticas de maniobras: aprenderás a dominar la moto en circuito cerrado realizando la prueba lenta (equilibrio y giros) y la prueba rápida (cronometrada para aceleración y frenada). Por último, realizarás el examen práctico de circulación en vías abiertas, comunicándote con el examinador por intercomunicador.